Artículo: “CRISIS: ¿Bendición o Maldición para las Empresas?”

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Fecha: 19/06/2009
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Todo en esta vida tiene dos puntos de vista: el positivo y el negativo. Y la situación que estamos viviendo no es una excepción en este aspecto. Todos somos conscientes de las repercusiones negativas que estamos sufriendo a raíz de la actual situación económica, bien por los medios de comunicación, por la marcha de su propia empresa, comentarios de expertos, amigos, conocidos… pero, ¿reflexionamos sobre lo positivo?

Nosotros decimos que para bien y para mal ésta era necesaria, que aunque parezca mentira resulta tan perjudicial como beneficiosa.

 

CRISIS: ¿Maldición o Bendición para las Empresas?

Antes que nada quisiera aclarar que nuestra opinión sobre la actual situación económica no es tan de color de rosa como pudiera parecer al leer el presente artículo. ¿Quién no es consciente de las repercusiones negativas que está teniendo esta situación en todo nuestro entorno? ¿Quién no conoce ya alguna historia sin final feliz de algún afectado por esta situación económica? No pretendemos negar la realidad, ni siquieramaquillarla, sólo nos proponemos conseguir dos cosas: la primera intentar despertar la conciencia de muchos, y la segunda y más complicada, no mencionar la palabra de moda: crisis (a excepción de esta vez y de la que hemos utilizado en el título).

Todos somos conscientes de las repercusiones negativas que estamos sufriendo [...] pero, ¿reflexionamos sobre lo positivo?

Vaya por delante que esta situación no es deseada por ninguna empresa, que nadie quiere sufrir en sus propias carnes una situación como la que estamos viviendo, entre los muchos motivos existentes porque el objetivo de toda empresa es mejorar, crecer y consolidarse y otro motivo es porque no muchos empresarios saben o están dispuestos hacer lo que ahora, más que nunca, es necesario que sea hecho: analizar, detectar y hacer.

Muchas empresas han estado durante los últimos años viviendo en tiempos de bonanza económica, sin preocuparse de si la gestión empresarial era o no la adecuada (hiciera lo que se hiciera todo daba resultados positivos), sin una visión clara del porqué de las cosas, actuando por inercia y confiándole a ciegas el devenir de la empresa. Todas esas empresas son las que ahora se ven perjudicadas por lo que acontece, son las que necesitan ahora más que nunca mirarse a sí mismas y actuar de forma rápida y eficaz, pues esa época de excesos y de buenísimos resultados se va acabando, la falta de control y de visión nos pasa factura en estos momentos y la inercia más que empujarnos a hacer cosas nos hunde consigo al fondo de un hondo pozo.

[...] en estas situaciones es cuando se abren los ojos y cada uno saca lo mejor sí mismo [...] sólo reaccionamos ante problemas ya consumados, ¿por qué no hacerlo antes? [...]

Todo en esta vida tiene dos puntos de vista: el positivo y el negativo. Y la situación que estamos viviendo no es una excepción en este aspecto. Todos somos conscientes de las repercusiones negativas que estamos sufriendo a raíz de la actual situación económica, bien por los medios de comunicación, por la marcha de su propia empresa, comentarios de expertos, amigos, conocidos,… pero, ¿reflexionamos sobre lo positivo?

En esta situación terrible que estamos pasando, queremos ver aspectos positivos que nos enseñen y de los que podamos aprender. Algo bueno debemos sacar de toda esta turbulencia. ¿Es esta situación una total maldición o puede llegar a actuar como una bendición?

  • Bendición: porque sólo en estas situaciones es cuando se abren los ojos y cada uno saca lo mejor de sí mismo. Nos damos cuenta de cuan motivador es a veces “ver las orejas al lobo” y cuan estúpida es nuestra manera de comportarnos: sólo reaccionamos ante problemas ya consumados, ¿por qué no hacerlo antes?
  • Maldición: porque muchas familias ahora mismo están con la incertidumbre de qué es lo que les deparará un futuro muy próximo y dicha incertidumbre no tiene repercusiones positivas sobre la marcha de la economía.
  • Bendición: porque después de toda esta tempestad vendrá la calma, y venimos de experimentar una serie de años donde el mercado ha enloquecido a más no poder, alcanzando cuotas/registros totalmente ilógicos en poco tiempo (alto ritmo de construcción de viviendas por año, nº de adquisiciones de “vivienda nueva” muy elevadas, familias con niveles de endeudamiento jamás vistos). Es hora de que el mercado se sanee y volvamos al cauce que corresponda.
[...] nos hemos acostumbrado a hacer negocio a base de equivocaciones y malas gestiones[...]
  • Maldición: porque muchas empresas no están preparadas para esta crisis y les ha pillado con la guardia bajada. Estábamos acostumbrados a tener alpapá Estado velando por nuestro bienestar y a la mamá bancahaciendo la vista gorda ante nuestros despilfarros y errores de gestión suministrándonos capital a un tipo de interés bajísimo. Permítasenos la siguiente expresión: nos hemos acostumbrado a hacer negocio a base de equivocaciones y malas políticas de gestión empresarial, pero ahora mamá banca no está para ayudarnos y papá Estado se ve incapacitado para poder ayudar de forma rápida y eficaz sin su compañera conyugal. ¿Quién nos saca de este atolladero? Segurísimo que papá con el permiso de mamá, pero ¿cuándo?, ¿nos habremos muerto de hambre para entonces?
  • Decimos que es bendición porque todo lo que está sucediendo quedará grabado en nuestras mentes como una lección magistral aprendida por todos los estamentos de la sociedad: Estado, bancos, grandes empresas, PYMES, familias. De esto aprenderemos, bien por iniciativa propia o a la fuerza, pero créanos que de ésto deberíamos sacar conclusiones y deberíamos emprender nuevas actuaciones.
  • Decimos que es maldición porque por desgracia no todos van a sobrevivir a esta situación, muchas buenas empresas, muchas buenas ideas de negocio, muchos buenos emprendedores, verán fracasados sus intentos de hacerse un hueco en el mercado. Un hueco que seguramente en otro contexto y con algo de tiempo y paciencia, sin duda alguna, se hubiesen hecho con él. Ahora sinceramente tenemos nuestras dudas… suerte!
  • Es bendición porque el mercado, después de todo, dejará huecos por ocupar debido al cierre de tantas empresas, provocando que muchos clientes queden desatendidos, que exista demanda sin satisfacer… y ese premio sólo les corresponderá a las empresas que hayan podido soportar este apretón gracias a las buenas acciones realizadas con anterioridad o como mínimo el haber recapacitado y actuado a tiempo haciendo los deberes correctamente. Es bendición porque esta situación premia la excelencia y castiga la mediocridad en las empresas.
  • Esta situación está provocando niveles de confianza por parte del consumidor muy bajos, lo que provoca que el nivel de consumo también se vea reducido y eso es justamente lo que menos necesita la economía en estos momentos. Niveles de consumo bajos hasta incluso en familias que no tienen motivos para dejar de consumir, pero hoy en día el sentimiento que impera y es complicado erradicar de la mente de las familias (tanto aquellas afectadas como las que no lo están por toda esta situación), es el “voy a ahorrar por si acaso”. Pero por otro lado, si analizamos podemos comprobar cómo estamos cambiando nuestros hábitos de consumo. Ahora ya no compramos por comprar, ahora compramos aquello que nos es realmente necesario valorando de esta manera mucho más el dinero. La verdad es que no logramos decidirnos si esto es bendición o maldición, juzguen ustedes.
  • Bendición…
  • Maldición…
  • Bendición…
  • Maldición…

[...] en estos momentos solamente Ud. puede solucionar los problemas de su empresa[...]

Considere lo que está sucediendo como Ud. quiera, bien como una maldición o, por el contrario, como una bendición, pero lo que sí que le pedimos es que haga algo, abra los ojos, que despierte de su letargo, que ACTUE.

Analice y diagnostique lo que le está ocurriendo y en qué medida le está afectando, tómese su tiempo y reflexione sobre las medidas y acciones a llevar a cabo para solventar esos problemas y, sobre todo, decida rápido y póngase manos a la obra en implantar dichas decisiones.

Debe ser consciente de que en estos momentos solamente Ud. puede solucionar los problemas de su empresa y no nos referimos a que no pregunte a otras personas, profesionales, compañeros, colaboradores,… (hágalo, siempre es bueno contar con diferentes puntos de vista). A lo que nos referimos es que no se quede de brazos cruzados esperando que las medidas que están implantando los gobiernos tengan su efecto.

[...] hágalo con mucho miedo, le permitirá ser más realista[...]

Los Gobiernos están implantando medidas, pero con carácter macroeconómico lo que quiere decir que están destinadas a resolver problemas de gran envergadura (desempleo, niveles de consumo, inflación, deflación…). Es verdad que si estos problemas se resuelven, automáticamente su situación podría mejorar, pero seamos realistas, ¿se puede reactivar una economía en un mes?, ¿y en dos?, ¿se podría hacer en 6 meses? Seguramente NO. Problemas de esta envergadura no se solucionan de la noche a la mañana, sin embargo Ud. sí necesita de ese periodo corto de tiempo para hacer cambiar las cosas en su empresa.

Diseñe y ejecute su propio Plan de Fomento, elabore y apruebe sus propios Presupuestos de Estado,… y hágalo con mucho miedo (queremos decir con altas dosis de prudencia) porque eso le permitirá hacerlo de forma realista y siendo consciente de lo que sucede, porque ello le permitirá adoptar una postura más valiente a la hora de ejecutar dichas medidas, y porque en definitiva todo ello sí que velará por el bienestar de su empresa.

Para acabar nos gustaría citar una frase célebre, conocida por muchos y que nos parece muy apropiada para este contexto y para este artículo:

“Si buscas resultados distintos, NO hagas lo de siempre”. Albert Einstein.

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