En las JORNADAS DE ACTUALIZACIÓN EMPRESARIA 2008 organizadas por el Centro de Capacitación y Empresa y celebradas los días 4 y 5 de Septiembre en el Hotel Hilton de Buenos Aires (Argentina), Lluís Navarro Baquero habló, entre otros temas, sobre el "Poder de Liderazgo".
A continuación haremos una breve presentación referente a este tema.
Poder de liderazo.
¿Qué es el poder?
- Tener capacidad de influir.
- Poder conseguir que los demás hagan lo que uno necesita que se hagan.
- Poder cambiar los comportamientos de los demás en función de los deseos de uno.
- No es sólo tener mando, aunque incluye mandar. (Mando es la capacidad formal de dar órdenes).
- No es sólo tener autoridad, aunque incluye tenerla. (Autoridad es el crédito o prestigio que te reconocen los demás por tus merecimientos. Es la fuerza moral que convence y logra adhesión libre y responsable)
- Tener autoridad equivale a tener poder para poder cambiar las cosas.
- Cuando el poder se ejerce porque los demás te siguen voluntariamente, entonces se llama liderazgo.
- Liderazgo es la capacidad de ser seguido.
¿Para qué necesitamos el poder?
- NO para sentirnos importantes.
- NO para tomar decisiones, hacer cosas,… a nuestro capricho.
- Lo necesitamos para llevar a la empresa a su puerto.
- Lo necesitamos para dirigir a nuestros colaboradores.
- Lo necesitamos para coordinar a todos los miembros de la empresa.
En definitiva, lo necesitamos para lograr/conseguir que todas las personas de la empresa sean capaces de llevar a cabo una actuación conjunta, dándoles unas metas y observando unos valores comunes.
En la actualidad, en la mayoría de empresas el directivo es el encargado de organizar, de mandar y de controlar, y hasta el momento esta forma de dirigir ha sido útil y perfectamente posible, pero…¿Y ahora?, ¿nos vale esa forma de dirigir en un entorno donde cada vez es más exigente con la empresa?, ¿nos vale para un entorno que cada vez es más cambiante?, ¿para un entorno donde cada vez más existe un mayor número de variables que afectan de diferente manera al devenir de la empresa?. Es obvio que el contexto donde se mueve la empresa ha cambiado mucho en los últimos años, pero ¿ha cambiado el directivo de hoy en día?, ¿puede el directivo estar tan metido en el día a día de su empresa?, ¿puede funcionar una empresa sin un rumbo pre-establecido?, ¿puede funcionar una empresa sin un directivo con poder?
Nuevo Concepto
- Dirigir ya no es mandar (solamente),
- Ya no es controlar lo mandado (solamente),
- Es hacer que las personas:
- Entiendan.
- Sepan.
- Quieran hacer.
- Hagan.
Cada vez más dirigir una empresa es dirigir personas; y cada vez más, dirigir personas va a ser educarlas en el cambio de mentalidad.
TENER PODER va a ser poder cambiar sus actitudes, su mentalidad, su cultura.
EJERCER EL PODER va a ser hacer todo lo necesario para conseguir ese cambio de comportamiento.
Para ello Navarro Consultores os propone lo siguiente:
DIEZ IDEAS PARA TENER, MANTENER Y EJERCER EL PODER.
1. Visión, Misión y Estrategia
- El colaborador debe decidir con plena conciencia y libertad, si quiere o no seguir al líder, si quiere o no compartir la Visión, si quiere o no pertenecer al proyecto. No se puede obligar a pensar o a sentir. (Otro tema es si se puede permanecer en el proyecto si no se quiere pertenecer a él…).
- La existencia y conocimiento de la Misión de la empresa por parte de todos los miembros es condición “sine qua non” para desarrollar la empresa a largo plazo.
- Son las herramientas fundamentales para alcanzar los objetivos de gran calado de la empresa (estratégicos).
Deben escribirse en un Plan y su cumplimiento debe supervisarse de modo permanente.
Su existencia escrita impide la improvisación y las decisiones “ en caliente”.
- La cultura es una oportunidad estratégica de primerísima importancia. Posiblemente, históricamente la más potente.
Hoy en día, y cada vez más, dirigir es crear y defender una cultura.
La cultura es el elemento inductor de la estrategia, las políticas, la organización y los comportamientos.
2. Información y comunicación
- Informe a sus colaboradores.
- Déjese informar por ellos.
- Información u comunicación.
- Canales de comunicación.
Y todo ello, porque:
- El directivo mal informado se equivoca más.
- Sus decisiones no son ni entendidas ni aceptadas.
- El directivo mal informado tiene inseguridad y miedo.
- Se tiende a no confiar, en lo que no se conoce.
- Le cuesta más delegar.
- Se vuelve receloso y se aísla cada vez más.
- Hablar y escuchar a los colaboradores, querer compartir tus propias ideas y querer conocer y entender las de los demás enriquece el trabajo y permite avanzar a la empresa.
- Para convencer no hay que informar solamente, hay que dialogar.
- El informar al trabajador no le compromete, pero dialogar con él, con acuerdos, sí.
3. Responsabilidad, implicación, motivación, delegación
- No les mande, déjeles pensar
- No les diga qué deben hacer, haga que lo decidan.
- No les cree obligaciones, ilusiónelos.
- Hágales partícipes de su proyecto
- No les controle como un policía, déles motivos.
- Delegue objetivos y responsabilidades
Cuando se delega adecuadamente se multiplica la eficacia pues los colaboradores se sienten útiles, importantes y parte de los proyectos, por lo que se implican y responsabilizan mucho más.
Si tenemos miedo de perder control del corto plazo, lo que perdemos es poder, porque nos preocupamos de los detalles y perdemos la visión amplia de lo importante.
Entonces no dirigimos, sólo mandamos.
Más que controlar, hay que desarrollar a los colaboradores.
Motivar es dar motivos, y todas las personas necesitamos motivos para hacer las cosas, sobre todo si hacerlas implica un gran esfuerzo o sacrificio.
Esos motivos pueden ser materiales: económicos o en especie; o psicológicos como el reconocimiento en público o en privado de los méritos y los logros del colaborador.; o de desarrollo profesional como la formación, la participación, la delegación, la promoción interna etc. Cada vez más el directivo debe tomar sólo decisiones sobre objetivos y estrategias; y cada vez más los colaboradores deben tomarlas sobre temas concretos, qué cosas hacer para que se cumplan los objetivos, cómo hacerlas y cuándo hacerlas.
4. Aprendizaje permanente e innovación constante.
- Aprenda, Imagine, Enseñe, Eduque.
- Crezca usted y haga crecer a los suyos.
- Lo tenga miedo de la sabiduría de los otros.
- “Rodéese de gente más grande que usted y se convertirá en un gigante”.
Todos, directivos, colaboradores, hemos de estar involucrados en un aprendizaje constante y permanente:
- Adquiriendo conocimientos y habilidades mediante la formación y la experiencia.
- Desarrollando y abriendo nuestra mentalidad para ir evolucionando día a día.
La Formación va de afuera adentro. Es la absorción de conocimientos y habilidades.
El Desarrollo va de dentro afuera y se basa en la mejora de la mentalidad.
Hoy en día no se fracasa por falta de conocimientos pero sí por falta de desarrollarse como profesional, por no cambiar de mentalidad.
5. Del “ordeno y mando” a la cultura del liderazgo participativo.
- Dé cancha: utilice el potencial.
- No agobie, no se pase mandando, no enseñe a desobedecer.
6. La actitud de los colaboradores es el reflejo del líder. El comportamiento se contagia.
- La mentalidad del líder se refleja en los colaboradores.
- El comportamiento de unos colaboradores se contagia a los otros.
- El autocontrol.
- La educación.
7. La cultura de la participación, de la confianza, de la responsabilidad, versus el vacío o ausencia de poder.
- Incentive la participación en la toma de decisiones, pero no sea democrático: quien decide al final es el Directivo/Empresario y debe hacerlo por el bien de la empresa y no mirando por contentar a todos los miembros de la empresa (es prácticamente imposible).
- No sea autoritario (hacer las cosas “porque lo digo yo”), pero sí ejecutivo. Debe lograr llevar a la práctica toda medida que se haya propuesto por el bien de la empresa, pero comunicando a su gente el propósito y la finalidad y haciéndoles ver el porqué de esa propuesta, cambio, acción,…
- Dé confianza, pero supervise. Supervisar el logro de los objetivos pre-establecidos es una función/responsabilidad que tiene el Directivo, no un síntoma de desconfianza hacia el colaborador.
El ejercicio del poder es necesario porque enmarca a los empleados, les contiene, les protege, les da seguridad, hace que sepan lo que pueden esperar….
8. Focalizar esfuerzos, optimizar recursos
- No intente ganar más poder, usted lo tiene.
- Suelte control: delegue en el personal de la empresa. Los colaboradores se sentirán más involucrados con la empresa, aumentará su motivación y el Directivo ganará tiempo para hacer las labores que le pertenecen: dirigir y coordinar la empresa.
- Priorice las cosas, conseguiremos que nuestros colaboradores sepan lo que tienen que hacer y lo que es importante para la empresa en cada momento. Si no priorizamos el personal no sabe qué es importante y qué no lo es, por lo que se dedican a realizar aquellas tareas/acciones que son más urgentes (no todo lo urgente es importante para la empresa).
- Pida lo que se vaya a cumplir: sea realista a la hora de pedir cosas a sus colaboradores. Ganarás poder, credibilidad, confianza,… y conseguirás que ellos no se estresen, ni desmotiven.
- Haga seguimiento de cómo van las cosas: el Directivo tiene la obligación de saber en qué estado está cualquier aspecto/asunto de la empresa y para ello debe informarse o que le informen de ello.
9. Necesitamos profesionales comprometidos y fidelizados.
Pregúntese lo siguiente:
- ¿Quiere trabajadores o profesionales?
- ¿Quiere empleados o colaboradores?
- ¿Quiere “Aves de paso” o socios?
Cuatro claves para la retención de los mejores:
- Propóngales un proyecto profesional, ambicioso y retador.
- Cree un equipo humano y profesional que se enriquezca a sí mismo: “Haga equipo y NO grupo” (Jefes y Compañeros).
- Remuneración atractiva y consecuente (en función de expectativas razonables y mercado).
- Cultura de la empresa asumible y asumida: cada empresa debe tener su propia cultura. La cultura no se impone: o el trabajador congenia con ella sin problemas, o por el contrario el trabajador no se une a ella y por lo tanto no tiene lugar en la empresa.
10. El viaje a Ítaca
Reflexionando sobre cada una de las ideas descritas anteriormente, debemos ser conscientes de la dificultad que ello conlleva. El Directivo debe ser realista y saber que no se consigue de la noche a la mañana, quizás se piense que conseguir esto es una utopia pero no por ello el Directivo debe bajar los brazos y continuar con su dinámica. El buen Directivo debe llevar a cabo acciones, poner medidas concretas,...para que con el tiempo el funcionamiento de la empresa sea cada vez mejor.
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