La actual situación económica y como consecuencia la disminución del consumo interno y de las exportaciones, hace que las empresas vendan menos. Esta disminución de las ventas supone unos ingresos menores, lo que a su vez provoca que las empresas no puedan soportar su estructura de costes. Al intentar disminuirlos, uno de los capítulos más afectados es el gasto de personal, lo que provoca despidos, ya sean individuales o colectivos.
Esta situación de pérdida masiva de empleo tiene cinco consecuencias que no por obvias podemos dejar de exponer.