El término “outsourcing”,
en castellano externalización,
se refiere a la práctica empresarial
consistente en que una compañía cede
a una tercera persona o empresa ciertos servicios
que le son necesarios pero que no desea hacer directamente
con personal propio. Ejemplos tradicionales
de ésta práctica son la limpieza,
el mantenimiento o el transporte, mientras que ejemplos
más recientes son las compras, la contabilidad,
los recursos humanos o la actividad comercial.
El presente artículo expone los antecedentes
y la situación actual de la externalización,
analiza las posibles ventajas e inconvenientes de
su uso, estudia qué empresas pueden beneficiarse
de ésta práctica empresarial y determina
en quién se debe confiar a la hora de externalizar
servicios.