Toda negociación debe perseguir que se alcance un buen resultado y que la relación entre ambas partes perdure en el tiempo. Para ello, ambas partes deben buscar lo que llamamos Ganar-Ganar: Es decir, quedar satisfechos con los objetivos planteados.
Toda negociación, que siempre parte de puntos de partida inicialmente distantes, está fundamentada por la relación de fuerzas que existe entre las partes que intervienen en ella. Para poder alcanzar el mejor acuerdo posible, alterando esta relación de fuerzas, es imprescindible prepararse la negociación.
En este artículo, explicamos cuáles son los las fases que deberíamos de seguir para preparar una negociación, qué reglas deberíamos emplear en la misma para poder obtener mejores resultados y por último que tácticas podemos emplear para poder cerrar la misma una vez los objetivos inicialmente planteados se han conseguido. Siempre y cuando se cumpla el primer gran objetivo que entendemos se tiene que cumplir en cualquier negociación.